
Estaba totalmente relajada sumergida en la bañera de agua templada.
Recordaba.
Cuando estaba apoyada en la barra del ultimo bar, como sintió que el cuerpo se pegaba a su espalda, como una mano, sin vergüenza, subía lentamente por el interior de sus muslos. Como se detenía en la goma de sus bragas, y la recorría. Como unos dedos se posaban en su "centro" (caliente, palpitante, húmedo). Como empezaban a acariciarle.
Y ella sin resistirse, moviendo las caderas al ritmo ascendente del placer, abriendo las piernas sin poder evitarlo, sin querer evitarlo. Fue el primer orgasmo de la noche, en un lugar repleto de gente. Silencioso.
Luego en la cama, otro, gimiendo, en un tono más alto de lo que solía. Un placer intenso cuando introdujo sus dedos en su sexo.
Ahora recordando, en el agua. Abrió las piernas y empezo a tocarse repitiendo el nombre de su amante: Sara, Sara, Sara ven y vuelveme loca.























































